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Mundo Playmobil

la vida de un playmobil que postula hipótesis sólo para no comprobarlas

Cuando Alan Pauls deja de existir



Lloren, chicos, lloren. El hinchapelotas oficial con El Pasado de Alan Pauls escribe su reseña y es lapidado por sí mismo.

El pasado tiene dos partes: la que la convierte en una novela excelente, donde uno la lee de forma exageradamente rápida, desesperada, vitalmente ansiosa y donde cualquier detenimiento en la vida cotidiana del lector es la excusa perfecta para seguir leyéndola; es la parte donde uno no puede dejar de sentir que el pasado de Alan Pauls es el que está hablando; de hecho, parece que la novela no se iba a llamar así originalmente, pero el placer macabro de que la gente dijera “¿tenés el pasado de Pauls?”, o “¿leíste el pasado de Pauls?”, pudo más que la idea original; la segunda parte de El pasado la convierte en una novela que “está bien”, donde el lector lee más por una obligación de cumplir con el contrato que por la historia y por lo que ella le produce.
Lo atrapante de esa primer parte es, principalmente, la descripción obsesiva - propia de un matemático que traza ecuaciones a ciegas – que establece Pauls para hablar de los estados mentales y no tan mentales de Rímini al separarse de Sofía después de trece años de estar juntos. Rímini, libre tanto de una especie de prisión de notas escritas por Sofía y depositadas inevitablemente en sus bolsillos o en sus libros como de una vida en común, intenta, a cada momento reconstruirse, redefinirse. Rímini lo hace de una forma relativamente común: se redefine en relación con sus posteriores relaciones de pareja; así, uno puede preguntar a quién está leyendo El pasado, “¿por cuál de las minas vas?”. Esos intentos de redefinición, de superar el pasado, son interceptados siempre e invariablemente por las cada vez menos felices apariciones de Sofía, que portadora de la bandera “no puede ser que trece años juntos no hayan significado nada para vos”, se comporta como la mujer-zombie de las películas clase B, siempre caminando lenta y aparatosamente hacia su víctima.
Lo que hace caer al Pasado en una categoría bastante más baja que aquella que auguraba la primer parte tiene que ver, creo, con dos razones principales: la primera es la aparición bastante descolgada y ni siquiera bella de la biografía de Riltse (el Elstir de A la recherche), el pintor preferido por Rímini-Sofía. “Además, desarrollé la idea de contar la biografía del pintor a través de la biografía de uno de sus cuadros. Al mismo tiempo me parece que el personaje de Riltse entró muy bien en la novela. Lo que venía a hacer Riltse era realizar esa idea de cómo se puede convertir una vida, o dos vidas, en una obra de arte. Sofía y Rímini viven eso como pueden, y de hecho la relación estalla y se convierte en una ficción gótica, o pesadillesca, después de que Sofía le dice a Rímini: "Somos una obra de arte". Pero Riltse sí lleva esa idea hasta las últimas consecuencias, y convierte su propia vida en una obra de arte, que es lo que hace buena parte de los artistas conceptuales hoy.”
Si esto que dice Pauls respecto de la justificación de Riltse tiene algo de verdadero – lo que un escritor dice acerca de su obra siempre genera un motivo de duda razonable – el concepto de “la vida como obra de arte” oscurece por completo a la historia que cuenta El Pasado y no sólo hace eso, sino que también, frena el ritmo vertiginoso que ostenta, de la misma forma en que cortamos el tema 2 y pasamos al 5.
La segunda razón por la cuál el Pasado se cae en esta segunda parte es una hipótesis, como lo ha demostrado el tiempo y las rendiciones que llevó que se me ocurriera, bastante discutible. La idea es, ahora, más o menos la siguiente:
Pauls escribió El pasado con el final de la historia en la cabeza.
Sobre el final, Rímini muere desangrado junto a Sofía, final romántico si los hay. Esto no quiere decir, para nada, que haya triunfado el amor o que Rímini haya hecho algún tipo de esfuerzo a favor del retorno. El Rímini que vuelve con Sofía es, prácticamente, un zombie, un muerto en vida, que ya no puede traducir hace varios años, que sale de la comisaría por un robo de un Riltse original, que no puede ver a su hijo por orden judicial, etc.
Si Pauls tenía pensado este final, entonces su novela no es ni del amor ni del desamor ni de su pasado – algo que alegremente dije durante mucho tiempo – sino que es una novela sobre el miedo, sobre el miedo a que el destino sea lo que siempre temimos, sobre el miedo a finalmente caer en las garras de Sofía. En este sentido, la novela se estrella precisamente por lo opuesto a aquello tan bueno que tenía la primer parte, la formulación del aspecto interno de Rímini; su final es el de un autómata, el de alguien que deja de luchar contra su destino y que ya no posee una dimensión interna. La mínima subjetividad que figura en la segunda parte de El Pasado es confusa, borrosa, casi lechosa; Rímini se deja adoctrinar por un personal trainer; coje conductisticamente con una mujer vacía interiormente y llena con drogas legales; la descripción obsesiva, puntillosa y brillante de los pensamientos y sensaciones de la primer parte, prácticamente, desaparece; y lo hace porque Rímini, a medida que se acerca a su final más temido, va perdiendo cada vez más esa capacidad de sentir o de oponer alguna resistencia, aunque sea conceptual, a esa pérdida de subjetividad consciente. El yo omnipresente desaparece, Pauls desaparece y la novela ya no es más el pasado de Pauls; convertirse en otro es equiparado acá con ceder al destino más temido.
“Sí, tal vez hay un poco más de autobiografía deliberada de mi parte en este libro que en los otros, incluso quizás hay una decisión más explícita, por lo menos para mí, no necesariamente para el lector, que no tiene la menor idea de eso. Lo autobiográfico solamente me interesa en la medida en que ese material que parece propio se vuelva completamente ajeno y me permita tratarlo como si fuera la vida de otro. Quiero decir que no encuentro ninguna relación expresiva entre lo que yo soy y lo que escribo.”

Que pueda existir esta explicación para el desenlace no es, de ningún modo, una justificación de la novela ni para que ella decaiga; por el contrario, es un problema similar al de Riltse: el de hasta qué punto, la literatura es eminentemente conceptual o eminentemente narrativa. Quizás esto sea una profunda exageración digna del bronce que se oxidará; esto ES una profunda exageración. Suele pasarme.

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Comentarios

  1. Uuufff... !qué post, papá! ¿Por dónde lo agarro? A ver (este es el modo habitual con que los colombianos, sabiamente, comienzan a hablar cuando no saben bien qué decir, o mejor, en qué orden decirlo)... empecemos diciendo que tu texto es maravilloso, y lo mejor que leí sobre el Pasado (chiste acá). Desborda ideas (como un texto de filosofía analítica exhuda argumentos), todas tremendamente personales, y sin embargo no caés en eso que, como tus links permiten ver, tanto molesta a Pauls: volcar al escrito crítico la propia experiencia de lectura. (¿Por qué le molesta tanto? Me puedo imaginar -lo que quería insinuar es que tengo algunas razones que oponerle a ese reparo.)
    Perdón, los circunloquios son lo mío. Lo único que voy a agregar es que molesta tanto la parte final -te va molestando más y más, y no sos el único (aunque a mi no me pasó lo mismo)- y la historia de Riltse porque uno aborda el texto como un texto sentimental, que interpela y obtiene respuesta de la propia historia sentimental, de la propia experiencia e impulsos y sentimientos y creencias amorosas. Uno, criatura sentimentalis, comienza a correr con El Pasado... y de repente lo paran en seco, como al final de una carrera de 10 kms. ¿Qué pasó? Que el texto es complejo, y más de una cosa a la vez. Es una historia sentimental, pero es una historia sobre el crítico como obra, pero también (como dijo Zedi Cioso) es una historia de los objetos -de un objeto: 'El Agujero Postizo'-, es un repertorio tipológico de mujeres, es una novela acerca de lo irremediable del pasado (no sólo sentimental) afectando presente y futuro: el texto ilumina, a mi pesar, una visión fatalista del acontecer personal. ¿Y el amor?, se pregunta uno. El amor también está. Pero la novela se intitula 'El Pasado'; no 'El Amor'

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 30 meses

  2. Todo este post por una novela de... Alan Pauls?????????????? wow.
    Me pregunto qué quedará para Miller, Steinbeck, Fante, Faulkner, Gardner, Brautigan, Fitzgerald o alguno de esos. En fin...

    Comentario de Criminel hace 2 años y 30 meses

  3. Y para cuando el análisis disparador de algo de Marcela Serrano? O de Elsa, segual ...

    Comentario de Flavio Pedemonti hace 2 años y 30 meses

  4. ¿Qué te pasa, Criminel? ¿No se puede escribir gran literatura sin ser yanqui? Creo (no estoy seguro, tengo que confirmar) que Borges no era norteamericano, y algo escribía.

    PD: ¿leíste la novela? Con PH hacemos una vaquita y te la compramos.
    PD2: Marcela Serrano no sé, pero si quieren reseño 'La casa de piedra' de la colección 'Elige tu propia aventura'

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 30 meses

  5. Sí, claro que se puede. Podemos reemplazar mis citas anteriores por Djian, Calvino, Eco, Vazquez Montalban, Cortazar, Montero, Cendrars, o alguno/a de esos/as. (Ah, Brautigan tampoco es yanqui)

    Comentario de criminel hace 2 años y 30 meses

  6. ¿Vos decís que debería superar mis prejuicios y animarme a comprarla?

    Comentario de deapoco hace 2 años y 30 meses

  7. pailos: muchas gracias por su comentario y creo que sí, que es de muchas cosas más El Pasado de Pauls y que, quizás, el problema es que nos ilusiona con algo y nos da, finalmente, una realidad. Y también creo que en eso de "ser una historia de objetos" usted le pega en el centro a otra clave de la novela.
    Criminel: bueno, no sé. Yo tenía muchas ganas de escribir sobre el Pasado de Pauls y no hay mucho más que eso. Es una pregunta legítima la suya, pero no sé si tengo tantas ganas de contestarla o de leer otra cosa más que las que se me cantan.
    Flavio: lo de Elsa Serrano lo vamos a discutir uno de estos días y ya dispararemos algo o a alguien.
    Deapoco: A mí me parece una gran novela. Ahora bien, siempre tiene la opción de robarla, de que se la preste algún hinchapelotas con el Pasado de Pauls o simplemente ignorarla. Igual, yo la leería; y la releería.

    Comentario de playmobil hace 2 años y 30 meses

  8. Ok, gracias por hacerme todo este quilombo precisamente ahora que acabo de comenzarla. Gracias eh, gracias totales. Flor de amiguetes me cargué.
    (Joder...)

    Comentario de Alfredo hace 2 años y 30 meses

  9. Alfredo: peor lo mío que, ante un pedido de lectura, PH me recomendó una novela de suspenso llamada El mayordomo asesino. Cheeee (grande Marrone)

    Comentario de Flavio Pedemonti hace 2 años y 30 meses

  10. Un grande.

    Comentario de Alfredo hace 2 años y 30 meses

  11. Uuuuuuuuuuuf, parece que llego muy tarde, acabo de ver a un comment vomitando en el patio y a otros dos tirados panza arriba en la pieza de los abrigos, pero en fin, voy a tratar de decir algo sobre El Pasado (aunque lo difícil sería no decir nada, más bien). En primer lugrar loas a Playmóvil por el post que tantas pasiones encontradas ha despertado. Yo creo haber aclarado que soy socio vitalicio del club de hinchapelotas con El Pasado. De hecho, me hice sacar una foto mientras lo leía, para eternizar ese momento que ya sabía fundamental en mi vida. Coincido plenamente con el juicio playmovilístico: el final es un progresivo desinflarse, pero mi conjetura, por el contrario es que Pauls no tenía idea sobre cómo terminar la novela, como si de pronto hubiera tomado conciencia de lo que tenía entre manos y le hubiera dado miedo, y terminó haciendo lo mejor que pudo. También acuerdo con la progresiva automatización de Rímini, que es como si fuera perdiendo capas de sentido con cada ataque sofiístico hasta quedar reducido a la mínima expresión.
    Pero el Pasado es tan grande que podemos seguir arriesgando hipótesis:

    La Vía Fogwill: Es el marido de Nancy, su descripción coincide punto por punto. ¿Quieren más? ¿Cómo se llama la hija del susodicho? Respuesta :Vera.

    Rímini tenista: su biografía deportiva y su estilo de juego es notoriamente similar a la del "Gato" Gaudio (la novela se termino de escribir antes del "batacazo" de Roland Garros).

    La vía Riltse: Gracias Playmóvil. Discutí con medio mundo por sostener que toda esa parte no agregaba ni quitaba nada a la novela (o más bien quitaba). Quizá sea el riesgo de escribir durante tanto tiempo (la novela llevó ocho años de gestación), de pronto el tipo se engancha con algo que no tiene mucho que ver y lo incorpora, cuando hubiera sido mejor escribirlo como obra autónoma. Creo adivinar en esta parte la misma impronta de "aventura de los objetos" que en W.G. Sebald. Mientras lo leía no podía evitar el chiste, cada vez que se mencionaba al personaje del húngaro Sandor Salgo, escribía al costado "vuelvo en 5'".

    Bueno, creo que me fui al carajo, pero El Pasado es una novela sobre la desmesura, que amerita post y comentarios igualmente desmesurados.

    Pateando comentarios borrachos me retiro de esta fiesta trasnochada.

    Cedi Zioso

    Comentario de Zedi Cioso hace 2 años y 30 meses

  12. En efecto, Rímini anda cada vez más atontado, pero, como podemos colegir de las declaraciones del propio autor Pauls en una de las tantas entrevistas con las que este post establece link, jugó, él, Pauls, con la contraposición entre un Rímini cada vez más pasivo y vacío, y una Sofía inflándose a cada paso, cada vez más conciente, recolectora de recuerdos, tendiendo tentáculos sentimentales que salen de otros tentáculos sentimentales que salen de otros tentáculos sentimentales que salen de su corazón.
    O del corazón de su obsesión.

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 30 meses

  13. cioso, gracias; pero no sé si estoy de acuerdo con que se haya asustado y no haya sabido que hacer con el final.Ahora, lo realmente raro y que señalas con lo de Fogwill es esto: a pesar de todas las cosas que dice acerca de la autobiografía, uno no puede dejar de pensar que en esa novela está Pauls, el de carne y hueso. Y por eso, es que pienso más en un motivo "existencial" para que se caiga la novela y no tanto un motivo de "autor" o artistico. Pero es discutible. Y lo de Riltse es impresentable. Aparte, hasta creo que es mala esa historia.
    Pailos: eso, eso, eso está muy bien. Son los tentáculos y los metatentaculos los que enriedan a Rimini. Y claro, lo dejan sin respiracion.

    Comentario de playmbil hace 2 años y 30 meses

  14. Puede ser, de todos modos, si nos atenemos a la teoría de la enunciación, poco importaría finalmente conocer los motivos del "autor" (aunque ese certificado de defunción expedido por el forense Barthes sea puesto en duda cada vez con más convicción y nadie pueda resistirse a volar a la foto de la solapa cada vez que la novela pega la vuelta a la esquina confesional).
    La historia de Riltse es cuestión de gustos: a mi me gusta, pero como archipiélago independiente del continente Pasado, inserto en su geografía es un accidente que poco tiene que ver con el paisaje. Además fue como un respiro y me brindó una fuente inagotable de chistes que permanecen plasmados en los márgenes del libro. (algún día tendremos que hablar, Pailos o Yo de ESE ejemplar de El Pasado).
    Zaludos de Zioso

    Comentario de Zedi Cioso hace 2 años y 30 meses

  15. Otra opción es ver a 'El Pasado' como otro eslabón de una noble tradición de historias disímiles que conforman una única novela. Véase, por caso, 'Sobre héroes y tumbas' (Arnesto) o 'Palmeras salvajes' (Faulkner).
    Una historia no puede ser varias historias. Una novela sí.

    PD: Tenés razón, hay que contar todo lo que sabemos de AQUÉL objeto.

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 30 meses

  16. Terminé de leerla en el viaje de vuelta, se me hizo corta pero bue. En unos días tal vez intente un comentario, no con intenciones literarias -no podría ni ebrio- sino existencial. De un tipo que se separó de su mujer tras 12 años de estar juntos.

    Comentario de Alfredo hace 2 años y 30 meses

  17. al fin encuentro alguien que confiesa sin culpas que lo del riltse... es un bajon. con el pasado hice algo por primera vez en mi vida: me saltee deliveradamente un monton de paginas. la historia del artista, de su obra y de sus amores no eran mas que un estorbo, una perdida de tiempo invalorable, mientras el mundo de rimini y sofia, pero sobre todo de rimini, se apagando...
    me atrapo la novela, dejo huella, y ni siquiera puedo decir que sea tan buena. no la volvería a leer, demasiada angustia, quisera que fuera como en esas peliculas nuevas en dvd, en que se puede optar por un final alternativo...

    Comentario de reg hace 2 años y 24 meses


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