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la vida de un playmobil que postula hipótesis sólo para no comprobarlas

temporada de patos



Luché contra las críticas de los diarios, con las de mis amigos y contra una abulia a último tiempo para ir a ver Temporada de Patos, ópera prima de Fernando Eimbcke.
La pregunta es porqué; bueno, podría contestar que a nadie le importa, o que porqué tenía ganas de rebelarme, pero no son las razones verdaderas y ni siquiera las mejores.
En el Bafici del 05 la quise ver y, como corresponde al Bafici, no conseguí entradas; por qué la quería ver? Bueno, me caen bien los mexicanos; y además de eso, el título me parece extraordinario; claramente, no por lo original, sino por el concepto.
La película es una película sin pretensiones de nada; o mejor dicho, tiene las pretensiones que se pueden tener a los 14 años un domingo que los padres –a punto de divorciarse – no están y uno junta amigos para hacer nada. La falta de pretensiones la convierte en algo bastante interesante, con escenas absurdas muy divertidas para una generación a la que creo pertenecer mezcladas con escenas sin un sentido definido.
Creo que una de las cosas que suele pasarle a estas películas cotidianas y sin pretensiones es que podría terminar en cualquier momento y que uno no se sentiría ni demasiado confundido ni demasiado estafado. Sin embargo, Eimbcke sabe cómo lograr un final y dónde desenchufar la cámara; y eso no es para nada poco.
La “vuelta de tuerca” de la película radica exclusivamente en el corte de luz que afecta a la casa de Flama y Moko con K – así como cuando me llamaban Kaco lo escribía con K -; esa vuelta de tuerca es perfecta por varias razones; a los 14 años cuando uno se junta con amigos no tiene muchas más expectativas que fumar un cigarrillo a escondidas de nadie, tomar un poco de licor de huevo o licor de menta – bebidas infaltables en los hogares de clase media y cuya ausencia nadie notará – y por supuesto, mirar películas porno; si no se cortaba la luz, la película debería haberse desarrollado en esos caminos bastante aburridos aunque, quizás melancólicos.
En el medio de la película y dado mi escaso conocimiento del cine mexicano más o menos actual, parece inevitable encontrarse con dos cosas llamativas:
a) en cierto momento, Danny Perea – la cual sería mi novia mexicana, si yo estuviera en México y si ella aún no se convirtió en una actriz de las novelas de Thalía – dice: vamos a Acapulco!. Después de recordar a la tía del super agente 86, que vivía allá, se me vino a la mente el comienzo de Y tu mamá también. Y hay otras cosas que parecen ser un guiño bastante inteligente hacia allá; en definitiva, no van a Acapulco; la película es independiente – o al menos se filmó así – y los costos de traslado no son baratos.
b) Lo segundo que me llamó la atención al tiempo que me remitió a Y tu mamá también fue la homosexualidad naciente en la relación entre Moko y Flama, análoga a la de Y tu mamá tambien, pero correspondiente con la edad. Como dice la gente, parece de que México es un país muy machista; evidentemente, las represiones sexuales parecen explotar siempre en este cine, digamos, joven. A pesar de eso, lo realmente bueno de esta relaciòn en ciernes es la inocencia con que la cámara y la historia la cuentan.

Aunque salí contento porqué no me perdí una película que está muy bien, tiene una cosa que me molesta bastante; hay varias películas que suelen insertar un documental sobre la conducta de animales en el medio de la historia; la joda de esa inserción es que los protagonistas se comportan de forma similar a la de los animales; eso me suena siempre una subestimación al espectador – hay que darle todo masticado – o, en el peor de los casos, un recordatorio del carácter irracional o animal de nuestras acciones, lo cual es bastante obvio.

Referencias

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Comentarios

  1. Habrá que ir a verla, nomás. Qué pena, yo tenía muchas ganas de dejarla pasar.
    Con respecto al tópico de relación homosexual entre jóvenes amigos, sumo a 'Krampack', o algo así, del gallego Cesc Gay (sic.; espero que sea un apodo, porque de lo contrario quienes creen que el nombre fija la personalidad tendrían mucho que decir al respecto).
    Los documentales insertados son un recurso divertido, que con poco dejan la idea de variedad, y sí, bastante bastante obvio.

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 32 meses

  2. "Pues que te digo que lo hagas Dany, que lo hagas y ya"
    Krampack

    Comentario de bubamara hace 2 años y 32 meses

  3. Me da un poco de pudor, pero procuraré aquietar el rubor que turba mis mejillas. ¿Eso no seguía algo así como "¿Qué? ¿Quieres que te la de porculo?"

    PD: Lo de 'de porculo' es, con toda seguridad, un argentinismo. Pero el lente nacional deforma mis impresiones.

    Comentario de Matías Pailos hace 2 años y 32 meses


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